•Pese al fin de semana largo y la relevancia histórica de la fecha, las principales avenidas de la ciudad registraron una de las asistencias más bajas en años recientes.
Por Andrés Salas
Cuautla, Morelos; 02 de mayo 2026 – En un hecho que contrastó con el fervor patriótico de ediciones anteriores, el desfile cívico-militar conmemorativo al 214 aniversario del Rompimiento del Sitio de Cuautla se llevó a cabo este sábado ante una presencia ciudadana inusualmente escasa. A pesar de ser un día de asueto y coincidir con un puente vacacional que prometía una mayor afluencia de visitantes y locales, las vallas colocadas a lo largo de la ruta lucieron semivacías, dejando grandes tramos de las banquetas sin el bullicio tradicional que caracteriza a esta gesta heroica.
El despliegue de los contingentes, que incluyó a fuerzas armadas, instituciones educativas y agrupamientos de charros, recorrió las avenidas principales bajo un sol inclemente que pareció disuadir a las familias cuautlenses. En sectores donde históricamente la gente se amontona desde horas tempranas para ganar lugar, este año solo se observaron pequeños grupos dispersos y comerciantes ambulantes que reportaron ventas significativamente menores a las proyectadas para una celebración de esta magnitud.
Diversas voces entre los asistentes atribuyeron la baja participación a una combinación de factores, destacando la percepción de inseguridad que ha permeado en la región oriente del estado. «Es triste ver las calles así; antes no se podía ni caminar y hoy el contingente pasa casi en silencio», comentó uno de los pocos espectadores presentes, subrayando que incluso el turismo foráneo, habitual en estos puentes, brilló por su ausencia en el trayecto del desfile.
Al concluir el evento, el saldo oficial reportó un desarrollo sin incidentes violentos, pero con un vacío social que deja interrogantes sobre la conexión actual entre la identidad histórica de la ciudad y sus habitantes. Mientras las autoridades rindieron los honores correspondientes a la figura de José María Morelos y Pavón, el desfile del 2026 será recordado más por el eco de las marchas en calles desoladas que por el aplauso de una ciudadanía que, en esta ocasión, decidió quedarse en casa.





