•Manuel Armando Jacinto Tlatelpa ha llevado la tradición del mariachi de Tetelcingo a escenarios nacionales e internacionales.
Por Sergio Jerónimo
Cuautla, Morelos; 20 de enero de 2026. Para Manuel Armando Jacinto Tlatelpa, el mariachi es más que un oficio: es una herencia que corre por sus venas. Originario de la comunidad indígena de Tetelcingo, su vínculo con la música comenzó a los 8 años de edad, cuando, inspirado por su padre y hermanos, tomó un violín y trató de seguir el ritmo de los discos que sonaban en casa.
Lo que inició como una inquietud infantil pronto se consolidó en una vocación profesional. Su formación incluyó clases con maestros particulares y una temprana experiencia sobre los escenarios, acompañando a su padre en sus primeras presentaciones, donde aprendió la disciplina y el rigor que exige la música tradicional mexicana.
A lo largo de su trayectoria, ha sido testigo del talento musical que distingue a su comunidad, reconocida como semillero de destacados músicos. De Tetelcingo han surgido figuras como Guillermo Hernández, José Cruz Secundino y Luis Teponas, quienes colaboraron con artistas de talla internacional como Juan Gabriel, Lola Beltrán y Pepe Aguilar.
Manuel Armando también ha logrado abrirse camino en el ámbito profesional, compartiendo escenario con intérpretes emblemáticos como Diego Verdaguer y Gerardo Reyes, además de participar en presentaciones junto al “Divo de Juárez”.
Hoy, a sus 33 años, el mariachi le ha permitido recorrer distintos escenarios, conocer diversas culturas y forjar amistades duraderas, reafirmando que la disciplina y la pasión por el violín pueden abrir las puertas de los foros más exigentes.
En el marco del Día Internacional del Mariachi, Manuel Armando hace un llamado a la sociedad y a las familias para continuar impulsando a las nuevas generaciones interesadas en la música, como una vía para preservar la identidad cultural y las tradiciones de México.