Presenta diputada iniciativa para servicios de salud mental inclusivos

Presenta diputada iniciativa para servicios de salud mental inclusivos

•El 29 por ciento de la población LGBTIQ+ en México han tenido idea o intento de suicidio.

Cuernavaca, Morelos; 16 de octubre de 2025. Al resaltar que la diversidad sexogenérica no es una moda ni una ideología, sino es una realidad social que debe ser reconocida y protegida por la ley, la diputada Luz Day Quevedo Maldonado, presentó una iniciativa para reformar diversas disposiciones de la Ley de Salud Mental en la entidad, a fin de garantizar la atención prioritaria y libre de discriminación por orientación sexual o identidad de género, en consonancia con los principios establecidos en la Constitución y en los tratados internacionales de derechos humanos.

En sesión ordinaria, la legisladora dijo que miles de personas en México siguen enfrentando barreras institucionales, sociales y culturales que les impiden acceder a una atención adecuada o que las empujan a vivir en silencio sus padecimientos; resaltó que la salud mental es un derecho humano que debe ejercerse sin estigmas, sin prejuicios y sin discriminación.

Al referirse a la comunidad LGBTIQ+, la coordinadora de la Fracción Parlamentaria del Partido Movimiento Ciudadano, indicó que según la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG 2021) 1.4 millones de personas de 15 años o más han tenido idea o intento de suicidio; es decir, casi el 29 por ciento de la población LGBTIQ+ en nuestro país.

“Esta reforma propone nombrar lo que por tanto tiempo se ha querido callar y garantizar que las personas de la diversidad sexo genérica tengan acceso a servicios de salud mental dignos, incluyentes y libres de discriminación”.

Enfatizó que, su propuesta busca incorporar en la legislación estatal el concepto de diversidad sexogenérica, entendido como el conjunto de identidades y expresiones relacionadas con la orientación sexual, la identidad y la expresión de género, distintas a la norma heterosexual.

Asimismo, busca establecer que los programas y servicios de salud mental se diseñen con enfoque de derechos humanos, perspectiva de género, interseccionalidad e interculturalidad, evitando cualquier forma de estigma, prejuicio o exclusión.