•Aseguran que durante el trienio del ex Alcalde, se desbordó la extorsión, secuestros y asesinatos en la ciudad.
Por Andrés Salas
Cuautla, Morelos; 15 de julio 2025 – Un creciente descontento se percibe entre los habitantes de Cuautla, quienes, a través de un sondeo reciente, han señalado al expresidente municipal, Rodrigo Arredondo López, como el principal responsable del alarmante incremento de delitos de alto impacto durante su gestión. La percepción ciudadana apunta directamente a un deterioro significativo en la seguridad pública, con especial énfasis en el aumento de homicidios, secuestros y extorsiones.
Según los resultados del sondeo, que buscaba recabar la opinión de la población sobre la situación de seguridad en el municipio, una abrumadora mayoría de los encuestados manifestó que, durante el administración de Arredondo López, la incidencia delictiva se disparó de manera preocupante. «La tranquilidad que antes teníamos se perdió por completo. Cada día escuchábamos de un nuevo homicidio, un secuestro más», comentó un comerciante local que prefirió mantenerse en el anonimato por temor a represalias.
Pero la preocupación de la ciudadanía no se limita únicamente a los delitos de sangre. Un tema recurrente en las respuestas del sondeo fue el drástico aumento del «cobro de piso». Empresarios y pequeños comerciantes denunciaron que, durante el gobierno de Arredondo López, esta práctica extorsiva se volvió común y generalizada, afectando a casi todos los sectores productivos de la ciudad. «Teníamos que pagar una cuota semanal o mensual para poder trabajar, de lo contrario, nos amenazaban o sufríamos algún atentado», relató la propietaria de una tienda de abarrotes.
Esta situación, de acuerdo con los testimonios recabados, ha generado un impacto económico devastador en Cuautla. Múltiples negocios y empresas se han visto obligados a cerrar sus puertas debido a la imposibilidad de sostener las exigencias de los grupos delictivos y a la falta de garantías por parte de las autoridades municipales de aquel entonces. Las calles del centro de Cuautla, antes bulliciosas y llenas de actividad comercial, hoy lucen con un número considerable de locales vacíos y carteles de «se renta» o «se vende».
Si bien la actual administración municipal se encuentra trabajando en estrategias para revertir esta tendencia, la ciudadanía de Cuautla aún resiente las secuelas de lo que describen como un periodo de inseguridad desbordada. La percepción generalizada es que la falta de una estrategia de seguridad contundente y la supuesta inacción del gobierno de Rodrigo Arredondo López abonaron el terreno para que la delincuencia organizada se afianzara y operara con impunidad en la localidad, dejando un legado de temor y afectación económica que tardará en sanar.