•La iniciativa busca prevenir violencias que anteceden al feminicidio, con penas de hasta tres años de prisión
Cuernavaca, Morelos; 10 de junio de 2026. La diputada Luz Dary Quevedo Maldonado presentó una iniciativa para incorporar al Código Penal del Estado de Morelos el delito de control coercitivo, con el objetivo de fortalecer la protección de las mujeres y prevenir formas de violencia que suelen anteceder a delitos de mayor gravedad, como el feminicidio. La propuesta reconoce patrones de dominación, manipulación, aislamiento y sometimiento que afectan la autonomía y libertad de las víctimas.
Durante su intervención en tribuna, la legisladora señaló que la violencia contra las mujeres no siempre comienza con agresiones físicas visibles, sino con conductas que minan su dignidad, autoestima y capacidad de decisión. Advirtió que numerosos casos de violencia extrema han estado precedidos por años de control y sometimiento normalizados o ignorados por el entorno social.
La iniciativa establece que incurre en control coercitivo quien ejerza de manera reiterada conductas de dominación, manipulación o aislamiento en relaciones afectivas, familiares, de convivencia, confianza o dependencia, con la finalidad de limitar o anular la autonomía de otra persona. Entre estas acciones se incluyen el control de comunicaciones, recursos económicos, actividades cotidianas, así como el chantaje emocional, las humillaciones y la generación de dependencia psicológica o económica.
La propuesta contempla sanciones de seis meses a tres años de prisión y multas de 500 a mil días para quienes cometan este delito. Asimismo, prevé un incremento de hasta la mitad de la pena cuando las víctimas sean mujeres por razones de género, personas menores de edad, adultas mayores o con discapacidad.
Quevedo Maldonado afirmó que la reforma no duplica figuras penales existentes, ya que busca proteger la libertad personal, la autodeterminación y la autonomía de las personas. Finalmente, hizo un llamado a las y los legisladores para respaldar una medida preventiva que permita actuar antes de que la violencia escale, al reiterar que “el control no es amor, los celos no son amor y el miedo nunca será una forma de afecto”.






