*Junto a su esposa, recorre calles y negocios para recolectar materiales reutilizables.
Por Sergio Jerónimo
Cuautla, Morelos; 29 de abril de 2026. Para don Lauro, el reciclaje no solo representa una actividad cotidiana, sino la principal fuente de ingresos para él y su esposa, quienes diariamente recorren calles y negocios en busca de cartón, envases de PET, plástico, latas y fierro viejo.
Desde hace aproximadamente tres años, esta labor se convirtió en su sustento, luego de que el trabajo en el campo dejara de ser viable y ante la falta de oportunidades laborales. Incluso, intentó emprender con la venta de raspados, pero el proyecto no tuvo éxito.
Su jornada inicia desde muy temprano. A lo largo del día visitan distintos establecimientos para recolectar materiales que posteriormente venden en centros de reciclaje locales. Procuran entregar todo el mismo día para evitar la acumulación en su vivienda y la proliferación de fauna nociva.
Actualmente, los precios de los materiales son bajos y variables: el kilo de cartón se paga alrededor de un peso, el plástico en ocho pesos y las latas de aluminio pueden alcanzar hasta 20 pesos, lo que limita sus ingresos diarios.
Don Lauro también enfrenta dificultades para acceder a programas de apoyo federal debido a irregularidades en su documentación. Para regularizar su situación, tendría que trasladarse a Chilpancingo, Guerrero, un gasto que por ahora está fuera de su alcance.
Por el momento, el único respaldo institucional con el que cuentan es el apoyo que recibe su esposa, el cual resulta insuficiente para cubrir sus necesidades básicas.





