Jonacatepec celebra la histórica reapertura del Templo de San Agustín

Jonacatepec celebra la histórica reapertura del Templo de San Agustín

•El inmueble resultó afectado por el sismo del 19 de septiembre del 2017.

Por Andrés Salas

Jonacatepec, Morelos; 29 de marzo de 2026. — En un acto que marca el cierre de un capítulo de resiliencia en la entidad, el municipio de Jonacatepec celebró este fin de semana la reapertura del templo de San Agustín. Tras años de intensas labores de restauración debido a los severos daños causados por el sismo de 2017, este recinto se convierte en la última iglesia afectada en ser entregada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el estado de Morelos, simbolizando la conclusión oficial de la recuperación del patrimonio religioso.

La jornada solemne inició el sábado con una procesión de rogación que recorrió las calles principales, culminando con la consagración del altar a cargo de monseñor Ramón Castro Castro, obispo de la Diócesis de Cuernavaca. Durante la misa de apertura, que se extendió por casi dos horas, el obispo enfatizó que este espacio debe ser, ante todo, un refugio para la oración y la reconciliación comunitaria, devolviendo a los fieles un pilar fundamental de su identidad espiritual.

El esfuerzo compartido fue el eje central de la ceremonia, donde el presbítero Miguel de Jesús Tecuapacho Aguirre agradeció profundamente a la ciudadanía por sus aportaciones económicas y mano de obra. La rehabilitación no solo dependió de la gestión gubernamental, sino del compromiso constante de los habitantes, quienes celebraron la culminación de los trabajos con el estallido de pirotecnia, el baile de los tradicionales chinelos y música de banda en un ambiente de fiesta colectiva.

Las festividades continúan este domingo 29 de marzo, coincidiendo con el inicio de la Semana Santa. Se espera que las actividades del Domingo de Ramos y una misa vespertina cierren con una convivencia comunitaria, en la que los vecinos compartirán alimentos donados por ellos mismos. Con esta reapertura, Jonacatepec no solo recupera un monumento histórico, sino que reafirma la unidad de una comunidad que esperó casi una década para ver su templo nuevamente en pie.