•Julissa Aguirre señala que, a pesar de los discursos oficiales sobre inclusión, el trámite de este documento indispensable puede tardar años.
Por Sergio Jerónimo
Cuautla, Morelos a 13 de julio de 2026. A pesar de los avances en materia de inclusión social, las personas con discapacidades neurodivergentes continúan enfrentando severas barreras burocracias para acceder a documentos oficiales de apoyo. Así lo mencionó Julissa Aguirre, quien evidenció la lentitud institucional que impera para la expedición de la Credencial para Personas con Discapacidad.
Julissa Aguirre compartió su experiencia personal como una muestra de la realidad que viven ciudadanos con autismo, detallando que tras recibir su diagnóstico formal hace más de seis años, el proceso para obtener la acreditación oficial e integrarse a los padrones de apoyo le tomó alrededor de seis años.
Precisó que tanto el Trastorno del Espectro Autista (TEA) como el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) ya se encuentran plenamente integrados en el catálogo clínico y legal de discapacidades en México, lo que otorga el derecho legítimo a sus diagnósticos para acceder a dicha credencial.
Finalmente dijo, que aunque muchas personas dentro del espectro autista son funcionalmente independientes en diversos ámbitos, enfrentan severas dificultades en su vida diaria, por lo que al portar este documento en una situación de crisis, las autoridades, comercios y transeúntes pueden identificar la condición de la persona, saber cómo actuar y brindar el auxilio adecuado.





