• Especialistas recomiendan buscar apoyo para prevenir ansiedad y depresión.
Por Ofelia Espinoza
La incertidumbre económica, el endeudamiento y el incremento en los gastos cotidianos pueden impactar de manera significativa la salud mental de las personas, al generar estrés, ansiedad e incluso síntomas de depresión. Esta situación se presenta con mayor frecuencia en hogares que enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas o cumplir con sus compromisos financieros.
Especialistas en salud mental señalan que la preocupación constante por el dinero puede alterar el sueño, provocar irritabilidad, disminuir la capacidad de concentración y generar conflictos familiares. Además, advierten que el estrés prolongado también puede repercutir en la salud física, al incrementar el riesgo de padecimientos como hipertensión, problemas gastrointestinales y otros trastornos relacionados con la tensión emocional.
Ante este panorama, recomiendan reconocer las emociones, hablar sobre las preocupaciones con personas de confianza, elaborar un presupuesto que permita un mejor control de los gastos y buscar apoyo profesional cuando el estrés o la ansiedad interfieran con las actividades cotidianas.
Asimismo, destacan la importancia de mantener hábitos saludables, como realizar actividad física, descansar adecuadamente y evitar el aislamiento, ya que estas acciones contribuyen a fortalecer el bienestar emocional.
En un contexto donde muchas familias enfrentan desafíos económicos, cuidar la salud mental se convierte en una herramienta fundamental para tomar mejores decisiones, fortalecer la resiliencia y afrontar las dificultades de manera más efectiva, recordando que pedir ayuda es una muestra de fortaleza y no de debilidad.






