•El diputado federal advirtió desde la tribuna del Congreso sobre los peligros de restringir la libertad de expresión a través de censuras digitales y rememoró el ataque contra el periodista Andrés Salas en Morelos.
Por Dulce Gaviña
Ciudad de México; 08 de octubre 2026 – Durante la sesión celebrada ayer en el Congreso de la Unión, el diputado federal Víctor Adrián Martínez Terrazas alzó la voz para pronunciarse sobre el constante riesgo que enfrentan la libertad de prensa y la libertad de expresión en México. En su intervención, el legislador panista enfatizó que la democracia del país comienza a debilitarse en el momento en que los profesionales de la información sufren atemorización y se abstienen de publicar por el peligro que corren sus vidas o su labor.
Para contextualizar la gravedad de la violencia periodística en la nación, Martínez Terrazas recordó el atentado sufrido en febrero de 2024 en Cuautla, Morelos, donde la camioneta del periodista Andrés Salas, director del medio Noticias de Cuautla, fue atacada a balazos. El diputado subrayó que dicho evento derivó en la muerte del chofer, heridas a un familiar y la posterior suspensión temporal de las coberturas del gremio periodístico regional por la falta de garantías de seguridad, lo que originó una dolorosa «zona de silencio».
Aunado a la violencia física, el legislador advirtió sobre la amenaza que suponen los mecanismos desproporcionados de baja de contenidos en entornos digitales mediante denuncias masivas por derechos de autor. Martínez Terrazas sostuvo que si bien es indispensable proteger la propiedad intelectual contra la piratería conforme a los marcos internacionales como el T-MEC, esto no debe traducirse en otorgar facultades a plataformas para dar de baja cuentas o publicaciones de manera unilateral y sin un debido proceso defensivo para la prensa o los creadores.
Finalmente, el legislador puntualizó que recursos como la sátira, las caricaturas políticas, los memes y el periodismo de investigación requieren del uso legitimo de imágenes o fragmentos de terceros. Concluyó su discurso con un firme llamado a defender la libre expresión y el derecho de cuestionar al poder, remarcando que en una democracia funcional ni los gobiernos ni las plataformas deben erigirse como jueces del discurso público, pues «México necesita más voces, no más silencio».








