• Detectan partículas finas y mala calidad del aire con niveles comparables a los registrados en la Ciudad de México.
Por Sergio Jerónimo
Cuautla, Morelos; 7 de junio de 2026. Tras la realización de un estudio ambiental, se identificaron entre cuatro y cinco puntos críticos que generan un importante impacto ecológico en la región oriente del estado, informó el biólogo Jacob Bolaños, secretario de la Coalición Ambiental y Cultural Cuautla.
El especialista explicó que esta situación ha propiciado la presencia de partículas finas suspendidas en el aire, las cuales pueden ingresar al torrente sanguíneo y provocar enfermedades respiratorias, principalmente en niñas, niños y personas adultas mayores, considerados sectores vulnerables debido a sus condiciones inmunológicas. Añadió que la calidad del aire en la zona llega a registrar parámetros similares a los observados en la Ciudad de México.
Jacob Bolaños detalló que uno de los factores más agresivos y recurrentes es el fenómeno conocido como “lluvia de ceniza”, originado por la quema indiscriminada de campos cañeros durante la temporada de zafra, lo que provoca una rápida saturación de contaminantes en el ambiente.
Asimismo, expresó preocupación por las operaciones del Relleno Sanitario de Cuautla, el Parque Industrial de Cuautla, ubicado en Ayala, y la Central Termoeléctrica de Huexca, en Yecapixtla. Señaló que en estos complejos existe una evidente afectación al aire y al suelo, mientras que la ciudadanía y los colectivos ambientales desconocen los planes de mitigación, remediación y contingencia para atender el impacto ecológico que generan.
Añadió que las actividades agrícolas y, en algunos casos, los viveros, carecen de estrategias efectivas para prevenir la contaminación del suelo derivada del uso de productos químicos, los cuales terminan infiltrándose en los mantos acuíferos.
Ante este panorama, el ambientalista consideró indispensable actualizar de manera integral los reglamentos de Protección Ambiental y Ecología en los municipios de la región, dotándolos de mayores facultades normativas y jurídicas para regular de forma más estricta y sancionar administrativa o penalmente a las personas físicas y morales que afecten la calidad del aire, el agua y el suelo.





