Se muere la esperanza de Cuautla para recuperar la seguridad

Se muere la esperanza de Cuautla para recuperar la seguridad

•Pese a la llegada de 1200 efectivos federales de Sedena y GN, los habitantes no ven resultados.

Por Andrés Salas
Cuautla, Morelos; 02 de julio 2025 – La esperanza de una Cuautla más segura, avivada por la reciente llegada de mil 200 elementos de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) tras el compromiso de la Presidenta Claudia Sheinbaum, se diluye día a día ante la persistente ola de violencia que azota la ciudad. A pesar del significativo refuerzo de las fuerzas federales, el sentir generalizado de la ciudadanía es de profunda frustración y desesperanza ante la falta de resultados palpables en la prevención de delitos de alto impacto.

La promesa de seguridad, que generó expectación y un respiro momentáneo entre los habitantes, choca brutalmente con la realidad. La presencia visible de efectivos militares y de la Guardia Nacional en puntos estratégicos como la Central de Abastos y las plazas comerciales y avenidas concurridas, que se suponía disuadiría a la delincuencia, ha demostrado ser insuficiente para contener la escalada de violencia.

Un doloroso recordatorio de esta ineficacia se vivió el pasado domingo. En la Plaza 11 de Diciembre, un lugar que teóricamente debería contar con una vigilancia constante, tres mujeres, entre ellas una menor de edad, fueron brutalmente privadas de la vida. Este múltiple feminicidio, ocurrido en un sitio presuntamente resguardado por las fuerzas federales, ha cimbrado aún más la ya erosionada confianza de la población.

«¿De qué sirve que estén aquí si siguen matando gente en nuestras narices?», expresó con indignación una comerciante del centro, quien prefirió mantener el anonimato por temor a represalias. «Prometieron seguridad, pero la verdad es que seguimos viviendo con miedo, más que antes incluso».

La percepción generalizada es que, si bien la presencia de los elementos federales es innegable, su estrategia no está logrando un impacto real en la reducción de los crímenes de alto impacto, particularmente aquellos que afectan a la vida diaria de los cuautlenses. La ciudadanía se siente desprotegida y abandonada a su suerte, a pesar del despliegue masivo de recursos humanos y materiales.

Ante este panorama desolador, la voz unánime de los habitantes de Cuautla es un llamado urgente y contundente a las autoridades federales y estatales: ¡Resultados palpables ya! La paciencia se agota y la exigencia es clara: se necesitan acciones concretas y eficaces que se traduzcan en una disminución real de la incidencia delictiva y, lo más importante, en la garantía de la seguridad y la tranquilidad para todos los habitantes de la Heroica e Histórica Cuautla. La vida de sus ciudadanos pende de un hilo y la exigencia de vivir en paz es un derecho innegable que debe ser garantizado de manera inmediata.