•Sequía, encarecimiento de alimentos y aumento en el precio de la tortilla podrían impactar el consumo durante el último trimestre de 2026.
Por Ofelia Espinoza
Cuautla, Morelos; 3 de octubre de 2026. Con el inicio del último trimestre del año, comerciantes y consumidores de Cuautla enfrentan un escenario marcado por el incremento en algunos productos de la canasta básica y los efectos de la sequía sobre la producción agrícola, factores que podrían representar una presión adicional para la economía de las familias durante octubre, noviembre y diciembre.
En las últimas semanas, en mercados de Cuautla se han registrado aumentos en productos de consumo cotidiano. La pechuga de pollo pasó de alrededor de 90 a 125 pesos por kilogramo, mientras que la cebolla llegó a comercializarse hasta en 55 pesos por kilo. Estos incrementos se suman a las variaciones registradas en otros alimentos y podrían modificar el gasto de las familias justo cuando comienza una de las temporadas de mayor consumo del año.
A esta situación se suma la afectación que la sequía ha provocado en la producción de maíz en Morelos. De acuerdo con información difundida por el sector de la masa y la tortilla, la escasez del grano ha obligado a adquirirlo en otras entidades, con precios que han alcanzado hasta 9 mil pesos por tonelada.
En septiembre, el kilogramo de tortilla llegó a comercializarse hasta en 30 pesos en algunos establecimientos de Morelos, mientras que el precio habitual en buena parte de los municipios se ubicaba en 28 pesos.
El comportamiento de los alimentos también se refleja en los indicadores nacionales. Durante la primera quincena de septiembre, la inflación anual en México se ubicó en 3.42 por ciento, mientras que entre los productos que registraron aumentos destacaron el jitomate, la cebolla y el pollo.
Sin embargo, no todos los alimentos han seguido la misma tendencia. La Procuraduría Federal del Consumidor reportó en septiembre disminuciones en productos como jitomate, calabaza y papa, lo que muestra que los precios continúan sujetos a factores como la oferta, la demanda y las condiciones de producción de cada alimento.
Para Cuautla, el último trimestre también representa una oportunidad para la actividad comercial debido a temporadas como el Día de Muertos y las compras decembrinas, tradicionalmente asociadas con un mayor movimiento en los negocios.
A ello se suma la inversión contemplada dentro del Plan Cuautla, que considera 477 millones de pesos entre septiembre y diciembre para acciones de seguridad, infraestructura, educación, economía y cultura.
De esta manera, el cierre de 2026 para Cuautla se perfila entre dos factores que pueden avanzar en sentidos distintos: por un lado, las temporadas de mayor consumo y la inversión pública podrían favorecer la actividad económica; por otro, el encarecimiento de algunos alimentos, la presión sobre los costos de producción y los efectos de la sequía podrían reducir el poder adquisitivo de los hogares.
Por ahora, los datos disponibles permiten hablar de presiones económicas y no de una crisis, por lo que el comportamiento de los precios y del consumo durante octubre, noviembre y diciembre será determinante para conocer el impacto real en la economía local.






