•A través del telar de cintura y el impulso al emprendimiento, esta artesana de Hueyapan preserva su legado cultural mientras construye independencia económica.
Hueyapan, Morelos; 15 de marzo 2026 – Originaria del municipio indígena de Hueyapan, Mayra Isabel Pedraza Ramírez ha convertido los hilos de su telar en una herramienta de resiliencia. Tras superar años de problemas de salud y un embarazo de alto riesgo, Mayra encontró en el arte textil no solo un sustento económico, sino un camino de reconstrucción personal. Hoy, su mayor orgullo es transmitir este saber ancestral a su hijo de 19 años, asegurando que la tradición familiar perdure en las nuevas generaciones.
Su historia desafía los roles de género tradicionales que persisten en diversas comunidades, donde a menudo se instruye a las mujeres para el cuidado del hogar, omitiendo su potencial como líderes económicas. “En mi comunidad, a algunas mujeres las enseñan a ser esposas y madres, pero no a ser emprendedoras o independientes”, reflexiona Mayra. Esta determinación la llevó a transformar su taller en un centro de aprendizaje colectivo donde comparte técnicas con vecinas y familiares, fortaleciendo la identidad cultural y la economía de su entorno.
El crecimiento de su producción recibió un impulso estratégico gracias al programa Emprendiendo con Bienestar, coordinado por la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo (SDEyT) del Gobierno de Morelos. Con el subsidio económico obtenido, Mayra logró modernizar sus herramientas de trabajo y ampliar su capacidad artesanal. Este apoyo institucional ha sido clave para que su emprendimiento pase de ser una actividad de subsistencia a un proyecto sólido con visión de futuro.
Cada pieza que emana de sus manos es un testimonio de cómo la determinación puede transformar la vulnerabilidad en una oportunidad de autonomía. La trayectoria de Mayra Pedraza destaca como un modelo de empoderamiento femenino en Morelos, demostrando que la preservación de las raíces indígenas es compatible con la innovación y el desarrollo profesional. Con cada tejido, Mayra no solo preserva el pasado, sino que diseña un horizonte de posibilidades para su comunidad.